domingo 22 de noviembre de 2009

Privilegiadas de altamar

Ya van varias veces que leo o escucho a algún hombre comentar que las mujeres tenemos privilegios. Si, tenemos el gran privilegio de ser evacuadas primero en caso de naufragio (juntos con lxs niñxs, por supuesto).
Aún suponiendo que eso es cierto HOY en día, si consideramos la cantidad de veces que haremos un viaje en barco a lo largo de nuestra vida, y la cantidad de veces que el barco sufrirá algún daño que amerite evacuar a los tripulantes, comparado con la cantidad de veces que van a asumir que por ser mujer haré peor algunos trabajos, que me exigirán vestirme, maquillarme y estar depilada, las veces que seré objetizada, que tendré miedo en la calle, que me creerán débil, sensible y naturalmente capacitada para aguantar crios, o exagerada cuando me queje de esto, que tendré que aguantar la imposición mediática y social de un modelo de mujer cuya importancia radica en ser bonita y joven a cualquier costo, y la cantidad de veces que tendré que escuchar comentarios abiertamente misóginos propios del ambiente que frecuento, entre otras tantas cosas...

ME CAGO EN EL PRIVILEGIO! Prefiero tener la malísima suerte de ahogarme por ser la última en abandonar el jodido barco!

sábado 24 de octubre de 2009

Como combatir prejuicios con un psicólogo prejuicioso

Si, volví a hacerlo. Volvía a entrar a la página rosa. Para justificarme diré que me llegan periódicamente sus resúmenes al correo, y que esta vez la nota parecía prometedora: "Las 10 ideas que tienen ellos sobre nosotras, y como combatirlas"

No sabemos cambiar una rueda, el sexo no es nuestra mayor preocupación, un simple rasguño nos hace llorar, soñamos todos los días con una boda de princesa... Éste es el tipo de ideas que, la imaginación masculina, nos coloca desde hace mucho tiempo. ¡Es el momento de renovar estas ideas!

Con comentarios de un psicólogo, supuse iba a ser la primera nota sin tintes esencialistas del sitio. Me equivoqué.

Primer prejuicio: Las mujeres echan pestes unas de otras

Arturo, un funcionario de 32 años (?) comenta: Las mujeres se critican sin parar y la mayoría del tiempo son muy hirientes entre ellas"

Después viene la explicación del psicólogo, que responde:

"¡Simplemente porque es un poco verdad!, nos explica Gilles d'Ambra. Las mujeres están en rivalidad permanente para conquistar o mantener a un hombre. Las críticas les sirven para desestabilizar al adversario y/o darse confianza. Un estudio canadiense demostraría incluso un pico de « maldad » entre la segunda y tercera semana del ciclo. Para decir después que todo esto es biológico".

Nótese la seriedad de la psicología "Es un poco verdad". Ahora hay una escala de verdad y no me enteré. Debe ser parecido a estar "un poco" embarazada o haber sido "un poco" infiel. Pero más allá de eso ¿Solo las mujeres y todas las mujeres por el hecho de menstruar, estamos en rivalidad permanente? La rivalidad es algo que existe independientemente del género, toda la vida escuché hombres alardeando desde el auto hasta las posiciones sexuales que practican con su compañera, sin olvidar el típico "tamaño". Y criticas... deberían venir a la UTN y escuchar cinco minutos a mis compañeros. Son una máquina de chusmerío, algunos saben tantas historias escabrosas de estudiantes y profesorxs que podrían ser la envidia de Jorge Rial. Y que yo sepa no menstrúan.

Termina agregando consejos para quitarles estos prejuicios a los hombres. Sí, así como se lee, porque como todxs sabemos la culpa de tantos prejuicios es nuestra y solo nuestra, entonces tenemos el deber moral de cambiarles amablemente la opinión para que nos traten con equidad.
En este caso, las mujeres debemos cultivar nuestra solidaridad femenina (WTF?!) y hacérselo saber al flaco con comentarios del tipo: "Me voy a ayudar a María en sus trabajos" "La mujer de tu colega es encantadora" "Me encantan los zapatos de esta chica"
Imaginen una mina que labura todo el día, llega a la casa a cocinar, limpiar y atender a los crios, y mientras tiene que practicar solidaridad femenina para que su marido no diga que es una criticona. Para que después no digan que no existen los privilegios masculinos.

Segundo prejuicio: Las mujeres tienen menos humor que los hombres

"Cuenta Máximo, un informático de 29 años: No pienses que es misoginia, pero sinceramente, estamos hartos cuando en una comida o en el trabajo, hay mujeres por los alrededores. Veo que las mujeres se ríen frecuentemente, pero raramente son ellas las que cuentan los mejores chistes"

Esta si que no sé de dónde sale, pero el tipo está harto de ver mujeres porque no cuentan buenos chistes (????) No es misoginia... para nada.

La explicación del psicólogo:

"Las mujeres tienen menos capacidad para reírse de sí mismas que los hombres. Para tener humor, hace falta una cierta distancia de uno mismo, y sobre todo, una verdadera confianza en sí. Los hombres, en general, son seres más seguros, por lo que ven más fácilmente la diferencia entre quienes son y lo que hacen, y se permiten más bromas."


Es TAN burdamente prejuicioso y esencialista que no hay mucho que explicar. ¿Que los hombres sean más seguros de dónde viene? ¿de sus testículos? Tal vez el peso les baja el centro de masa y eso les da seguridad... Nunca lo sabremos porque el "psicólogo" jamás lo explicó. No hace falta que diga que con salir un poco del frasco se pueden encontrar mujeres con un sentido del humor excelente y plomos aburridos, tanto como a la inversa.

Después en la misma nota se recomienda a la señora lectora como hacer cambiar de opinión a lo hombres, iniciando juegos en el trabajo (WTF^2?!?!). Ahora resulta que hay que armar una rutina para que los muchachos se diviertan y no piensen que por tener ovarios somos aburridas, déjenme de joder!

Tercer prejuicio: Las mujeres no tienen sentido de la orientación

Un clásico, no me voy a extender mucho con el comentario del desconocido. La opinión del psicólogo es la siguiente:

"La idea es verdadera y falsa a la vez"

Todo un ejemplo de seriedad profesional y rigor científico. Aplausos.

"Los hombres y las mujeres tienen dos sentidos de la orientación bien diferentes. Los varones tienen una visión global del espacio, casi del dominio de lo abstracto. Sin embargo, en las mujeres es más concreta incluso pragmática"

Ah! por eso los hombres son mejores en matemáticas! Las diferencias cerebrales entre hombres y mujeres ya quedaron sepultadas por la neurobiología, pero Gilles d'Ambra parece que no se enteró.

Los consejos van desde usar GPS hasta... dejar de conducir! Vaya derroche de sensatez O_o

Cuarto prejuicio: Las mujeres sólo tienen conversaciones banales entre ellas

Otra vez, agarran a un tipo desconocido para que opine boludeces:
"Cada vez que escucho a mi novia hablar por teléfono, inevitablemente oigo como cae en una discusión en torno a la moda o la belleza"

Si en vez de fijarse en las tetas de la mina se hubiera fijado en su capacidad de conversación probablemente habría conseguido una novia más interesante.
Opina el psicólogo:

¿Son acaso menos frívolas las conversaciones que giran en torno a deporte o videojuegos?


Porque claro, las mujeres hablamos de moda y belleza, y los hombres de deporte y videojuegos. Simplista al máximo exponente.

El consejo para eliminar el estereotipo derrapa diciendo

"¿Por qué no dejarle pensar lo que quiera?"


Para que carajo es la nota entonces? ¿No se supone que era para desterrar prejuicios? me cago en la ayuda!

Quinto prejuicio: Las mujeres no son aficionadas al sexo

Después de otra opinión arcaica de un tipo ignoto viene la opinión (más aracaica) del psicólogo:

"(...) no todo es blanco o negro. ¡Pero los hombres tienen más razón en esto! Gilles d'Ambra continúa: A nivel biológico, los hombres producen más testosterona que las mujeres, lo que implica un deseo sexual incrementado. Se derivan pues dos lógicas sexuales: para los hombres, el deseo va a ser más mecánico, mientras que para la mujer, los sentimientos tienen mayor relevancia. Pero esto también puede cambiar, hay estudios que han demostrado que una mujer enamorada tiene tantas ganas de hacer el amor como su chico"


Si todo se pudiera explicar por hormonas, Gilles d'Ambra y el resto de lxs psicologxs se quedarían desempleados. Que alguien se lo explique. No somos solo hormonas, y es bastante grave que un psicólogo ignore todo el condicionamiento social y la represión a la sexualidad de las mujeres. En general se ve a las mujeres que expresan su sexualidad como putas, mientras que los hombres sexuales son el ideal masculino. Desde la infancia o adolescencia se ignora y desaprueba la masturbación en las mujeres mientras que en los hombres se acepta y se festeja. Las mujeres que tienen varias parejas son putas e indeseables, mientras que los hombres con muchas parejas son sinónimo de éxito, y así. Pero todo esto no influye para d'Ambra que reduce todo a hormonas.
Mujeres muy sexuales existen a pesar de toda la presión social, y no son peludas ni tienen la voz ronca ¿Qué me hablan de testosterona?

El consejo de la página para desterrar este prejuicio es explicarle al hombre las diferencias biológicas entre ambos (???) y por otro lado tratar de recuperar el deseo con mensajes y juegos pícaros. Si la mujer no tiene ganas de tener sexo no se como corno piensan que van a surgir esas iniciativas, que parte de NO-SIENTE-DESEO no se entiende?

Sexto prejuicio: Las mujeres nunca están contentas

De nuevo, comienza con el ejemplo de algún flaco aleatorio:

"Nunca hay nada que salga como a ellas les gustaría, lo he constatado a menudo entre mis tres hermanas, mi madre, mis amigas y mi novia. Siempre tienen que volver a decir algo, y particularmente cuando se trata de corregir a un hombre... ¡Insatisfechas, ése es el problema!"


Hay que ver las muestras representativas que toma el tipo pasa sacar conclusiones! El tema es el siguiente: así como cuando una persona no tiene amigos no le puede echar la culpa al resto del mundo, cuando le va mal en todos los exámenes no puede echarle la culpa a los profesores, cuando nadie come la comida que preparás no se le puede hechar la culpa a los comensales, tampoco se puede decir que todas las mujeres son insatisfechas porque todas te ponen quejas. Más bien diría que hay que fijarse que se esta haciendo mal.

La opinión del psicólogo:

"Hay que confesarlo, en eso estoy de acuerdo, declara nuestro psicólogo. Pero, ¿está mal? No lo creo. Los hombres son adeptos al statu quo: así está bien, ¿entonces por qué cambiar? Mientras que las mujeres buscan siempre mejorar las cosas y no se contentan con un vago 'así está bien', pero aspiran a menudo a la perfección. ¡Por eso la mayoría de las veces son mejores jefes que los hombres!"


Sí, está de acuerdo con que las mujeres son personas insatisfechas. Pero no es culpa de los hombres que hacen las cosas deliberadamente mal para que su esposa, madre o hija tome el trabajo, no... Para el psicólogo es culpa exclusiva de las mujeres que somos perfeccionistas. Y por eso las mujeres somos mejores jefas (?) De nuevo, en lugar de combatir el prejuicio, lo fomenta con explicaciones esencialistas.

El consejo en este caso es tener paciencia y tolerancia, animarlo en lo que hace, reconocer los esfuerzos y la buena voluntad. Vamos, que las mujeres no tenemos "la fórmula magica para lavar la vajilla"

A ver, cuando una mujer hace las tareas de la casa nadie reconoce los esfuerzos ni da ánimos. Es lo que hay que hacer, y es un deber de toda persona mas o menos madura hacerlo bien. De esa forma, también es un deber del hombre ocuparse de las tareas de la casa que le correspondan. No es algo que haya que festejar, es una obligación cotidiana fastidiosa para que la mugre no se acumule por los rincones y haya platos limpios para comer, asi como ropa limpia y planchada para vestir. ¿Tener paciencia cuando alguien está aprendiendo? Si, por supuesto. Tampoco es tán difícil aprender a limpiar un piso o lavar una media.


Septimo prejuicio: Todas las mujeres creen en un Príncipe azul

Luego de una introducción por parte de algún tipo, como en las anteriores, opina el psicólogo:

“¡Pero los hombres también creen en su princesa! Nos hemos criado en este esquema desde pequeños, así que es normal esperarlo"

Wow! el psicólogo descubrió que tenemos incorporados ciertos esquemas de pequeñxs! Sin embargo no niega el prejuicio contra las mujeres sino que lo fundamenta y agrega que es normal. Normal las gónadas. Las mujeres que no soñamos con un príncipe azul (diría que la mayoría) y las mujeres que directamente no sueñan con un tipo vendríamos a ser anormales entonces, según este master de la psicología. Ridículo.

El consejo experto para cambiar este estereotipo es el siguiente:

"Si se fantasea demasiado, se corre el riesgo de sufrir la decepción del siglo. ¡Así que bajemos de la nube y tomemos a la gente como es! Además, la nueva generación de hombres está más sujeta a las dudas, de nosotras depende tranquilizarlos, reconfortarlos, con el fin de ayudarlos a mostrar su mejor cara. Resultado: hombres más seguros de ellos mismos, listos para conquistarnos"

Bueno, ¿pero en que quedamos? ¿no era que los hombres eran más seguros de si mismos y por eso hacian mejores chistes? Ahora resulta que es nuestra obligación reconfortarlos para que se sientan seguros de si mismos, nosotras que somos menos seguras naturalmente (EPIC WTF?!?!) ¿No se dan cuenta de que no tienen ni coherencia interna para escribir pelotudeces? En lo único que no se contradicen es en que la culpa de todo es de las mujeres, y por lo tanto tenemos que enmendar nuestros errores. De paso bajemos las expectativas y tomemos a la gente como es. Ni se te ocurra pedir un tipo no sexista.


Octavo prejuicio: Mujeres sensiblonas

¿Cómo nos ven?

“Me duele aquí, me duele allá; la película es tan emocionante; he discutido con mamá; mi jefe es insoportable... ¡Y yo paso de eso! No pierden nunca una ocasión para lloriquear. Afortunadamente llorar viene bien, ¡vamos, son ellas quienes lo dicen!”

Dice Gaspar, 28 años, estudiante en medicina.

De entrada suena chistoso que un estudiante de medicina se queje porque las mujeres le dicen dónde les duele. Yo que él iría pensando en cambiar de carrera muy seriamente xD Pero sigamos con la opinión del psicólogo:

“Las mujeres son a menudo seres sensibles pero de ahí a decir que son unas lloricas, no, es un mito”, explica nuestro especialista. De pequeñas, las chiquillas podían llorar, pero era feo ponerse furioso, al contrario, los chiquillos podían enfadarse pero no lloriquear. Por ello, quizá los ojos masculinos están siempre más secos. Y recordemos que llorar nos libera de nuestras angustias y del estrés, finalmente es más inteligente"

Bien, parece que no somos seres únicamente hormonales sino que la educación tiene influencia en nosotros. Lástima que se hablaba quejas, no de llorar literalmente, por lo que el aporte del psicólogo no parece tener mucho sentido. Y quejas... Vamos, no son exclusivas de las mujeres ¿necesito dar ejemplos? Hombres quejándose del tránsito, de tener que hacer las compras, de esperar algo, con miedo por una consulta médica, con miedo a presenciar el parto de su propio hijo, quejándose de las cuentas a pagar, del jefe, de la familia en general, de los niños que gritan y lloran, quejándose de las mujeres en esta mismísima nota de página rosa y muchísimos etcéteras. No rompan los ovarios con que solo las mujeres se quejan.

Veamos los consejos para eliminar este prejuicio:

Digamos inmediatamente stop a los “Tengo mucho calor; estoy harta, ¿cuándo empieza esto?; la peluquera se ha equivocado completamente; me duele, mira cómo sangra; he engordado...”, casos típicos de exceso de lloriqueo. Comienza pues por ser más positiva en tus pensamientos, lo que a la fuerza influirá en tu discurso. Para ayudarte: piensa bien las cosas antes de empezar a hablar ¡y verás que tu chico te mirará de otra manera!

En síntesis: Reprimite para que él no se queje de vos. Ah pero los hombres no se quejan! mnnn bueno, reprimite igual, sos mujer vos no te podés quejar.

Noveno Prejuicio: Las mujeres tienen prisa por comprometerse

“No he estado con muchas chicas, pero la historia siempre ha fracasado porque todas estaban impacientes de meter una marcha más. Una, después de dos años, quería a toda costa que viviéramos juntos, otra después de unos cuantos meses estaba obsesionada con la idea de tener un niño, y la última no se planteaba su vida sin un matrimonio, y además rápidamente.”

Ghislain, 32 años, redactor.

Es muy común que los hombres quieran mujeres sumisas, dulces y adorables, que le gusten los niños y deseen tener hijos a futuro (cientos de veces leí y escuche tipos diciendo que NUNCA estarían con una mujer que no deseara tener hijos). Pero después cuando la mujer quiere comprometerse o tener un crio se quejan, se sienten presionados, etc. Al demonio.

¿Qué nos dice nuestro querido psicólogo?

“A priori, todos estamos programados de la misma manera: sexo, pasión amorosa, construcción de la pareja y niño. Esquema para el cual las mujeres están más preparadas[mega WTF], debido sobre todo a la influencia de su reloj biológico[WTF level 80 full epic] .

Paren ¿No se trataba de eliminar prejuicios? ¿Que changos esta diciendo este tipo? Diganme YA dónde cuernos se recibió de psicólogo para ir a prender fuego la facultad e inmolarme a lo bonzo sobre los restos! Por todos los dioses, nos llenan de muñecos llorones y meones desde que tenemos uso de razón o antes, nos hacen planes para cuanto tengamos hijos, nos preguntan cuando vamos a dar nietos, nos presionan socialmente de mil formas para tener hijos, y este infeliz viene a decir que estamos más preparadas por un reloj biológico (¿?) A lo sumo el imaginario reloj biológico lo que hace es acentuar el efecto de las presiones pro-maternidad que recibimos de todos lados, ¿pero eso nos hace estar "mas preparadas"??? Vayanse al carajo.


Decimo Prejuicio: Las mujeres son muy celosas


Como siempre comienza con un comentario poco fundamentado de un tipo random. A continuación viene la explicación del psicólogo:

“Es una leyenda que parece ofrecer más resistencia, nos explica Gilles d'Ambra. La verdad, es que las histéricas son minoritarias. Las mujeres tienen en efecto tendencia a inquietarse más fácilmente ¿pero saben los hombres reconfortarlas como se debe?"

Me encantaría ver las estadísticas que fundamentan eso de que las mujeres se inquietan [por celos] más fácilmente que los hombres. Esta LLENO de hombres celosos y también posesivos, algunos al punto de indicarle a su pareja con quién hablar y con quién no, cómo vestir y de qué forma maquillarse. Hombres preguntones, que revisan mails y celulares o persiguen a su pareja no son producto de una imaginación prólifera sino una realidad común. Hay mujeres que tienen que dejar de trabajar o frecuentar sus amistades a causa de esto.
¿Y reconfortar?¿ Qué tiene que ver con eso? Los celos o son fundamentados o son una patología, en ningún caso sirve "reconfortar"

(...) Siempre habrá una incomprensión acerca de esta situación entre las parejas, porque él tiene celos sexuales, mientras que ella tiene celos sentimentales. A partir de ahí, ¡es complicado para un hombre entender por qué su pareja se enfada cuando él mira insistentemente a una mujer guapa!”.

Pfff complicadísimo. No solo es una falta de respeto a la propia pareja, sino también es una falta de respeto a la mujer que se mira "insistentemente" por reducirla a un mero objeto sexual con el cual recrearse su vista de macho. Aparte es de pajero. ¿Hace falta algo más para que el señor encuentre justificado el enojo de su mujer?

Por otro lado ¿Que carajo son celos sexuales y celos sentimentales? Ah claro, la mujer es sentimental y el hombre sexual, lo había olvidado ¿Pero a quién llamaron a combatir prejuicios, al enemigo? Imbeciles!

La propuesta para destruir el estereotipo:

¡Se impone un contraataque severo! Esto comienza por dejar de preguntarle “¿quién era?” cuando suena su teléfono, no mirar por encima de su hombro cuando escribe un mail, no hacerle preguntas como si fueras un agente de la CIA cuando llega 20 minutos tarde... En la calle, es más complicado, pero factible: “Mira qué elegante es esa mujer” es un buen comienzo. Añade: “¿Te gustaría que me pusiera faldas como ésa?” Esta frase mágica tiene como resultado invertir la tendencia. ¡Oh, el celoso!

No, dejame de joder. "Te gustaría" las gónadas, primero me pongo la falda que se me canta, si se me canta, y después RESPETÁ. Nada complicado, por favor, no somos animalitos.


Conclusiones: pretendía ser una nota para desterrar prejuicios sin fundamento basándose en las explicaciones de un psicólogo, y resultó un texto lleno de prejuicios avalados (sin fundamento) por el mismo psicólogo que pretendía desterrarlos, además de ser una recopilación de consejos inútiles tendientes a recargar toda la responsabilidad sobre las mujeres, haciendolas responsables de conseguir un trato igualitario, como personas.
Una verdadera y enorme mierda.


viernes 2 de octubre de 2009

Privilegios 1- Geli 0

Hoy le comenté indignada a dos hombres que algunas empresas obligan a las mujeres a usar tacos altos como norma de buena presencia en la empresa. Los dos me respondieron que hay cosas peores, e incluso ejemplificaron. Cualquier persona con dos dedos de frente sabe que hay cosas más injustas pero ¿por qué esa minimización? ¿Por qué conformarse con decir que hay cosas peores? ¿No me tendría que quejar? ¿Será una nueva versión del "sos exagerada"?

Hay cosas peores que ser obligada a usar tacos altos en la oficina. Por ejemplo, los hombres tienen que usar pantalones de vestir en verano (en oficinas que tienen aire acondicionado). Pantalones de vestir que son lo suficientemente sueltos como para permitir cierta circulación de aire y de sangre. No exactamente los pantalones de vestir de mujer, que deben ajustar para que se marque el culo. Pero hay cosas peores que usar pantalones ajustados... Y hay cosas peores que usar camisas ceñidas... Y hay cosas peores que tener que maquillarse. También hay cosas peores que tener que arreglarse el pelo largo todas las mañanas. Por encima de todo eso hay chicos que se mueren de desnutrición, violencia doméstica, transexuales con un promedio de vida de 40 años porque están al margen del sistema de salud, guerras... Hay muchas cosas peores para todo. Pero quejarse de una situación injusta, y que te digan que no importa porque pasan cosas peores, es algo muy feo.

domingo 27 de septiembre de 2009

Cátedra del machista argentino




"Las mujeres histeriquean con el metrosexual pero les gusta el macho"

La frase es de uno de los productos más decadentes y lamentables de la farándula argentina, Coco Silly, un engendro intento de actor que roba descaradamente desempolvando viejos estereotipos y prejuicios machistas los cuales esgrime en una obra de teatro de dudosa calidad hecha a partir de rejuntes de sus participaciones en radio y televisión.

Su obra teatral se llama "Cátedra del macho argentino" y en ella prodiga consejos sobre como comportarse como un verdadero macho (cómo si esto fuera una virtud a desarrollar), para ser admirado, para conseguir "minas" y para no hacer cosas que según este infranormal son signos de homosexualidad, al parecer el peor terror de un buen macho.

Algunos de las máximas del aprendiz de machote según este primate televisivo son:
"(...) Nunca te comas la mina de un amigo, si un amigo se agarra a trompadas primero saltá y depués preguntá, nos gusta cocinar pero no estudiamos para chef porque es de puto, comemos pastel de papa a la manera tradicional sin aputasarlo con pasas de uva, no escucharás babasónicos en tu vida y al sushi usalo para tirarlo"

No sé que clase de dudas con su sexualidad puede tener alguien que decide no estudiar una carrera que le gusta por miedo a parecer homosexual, pero la forma en que relaciona las pasas de uvas, el sushi y una banda de música con la sexualidad de las personas es un misterio insondable. En su mente primitiva seguramente alimentada a asado y vino tinto (no me sorprendería que degustar un Chardonay le resulte afeminado) las mujeres "se comen" y agarrarse a trompadas sin motivo es honorable.

En la web de Alternativa Teatral, Silly explica por si mismo la obra:
“El show es una clase abierta sobre las teorías que desarrollamos todas las tardes en la radio”

Si, les llama teorías. Tiemblan el CONICET y la UBA, se vienen las teorías del Coco a revolucionar la ciencia.

“Hablamos de los códigos necesarios para ser un verdadero macho. Entre otras cosas, detestamos la modernidad, el sushi nos resulta un veneno y adoramos el pastel de papas”.

Bueno, el tipo evidentemente tiene una fijación con el pastel de papas y el sushi, probablemente de chico lo obligaron a comer arroz con pescado y quedó traumado, quién sabe.

“La idea es reírnos de nosotros mismos, pero un poco más de todos los modernos metrosexuales que en estos tiempos intentar desplazar al macho de barrio”

Descartando que la palabra "metrosexual" es un invento machista para diferenciar a los hombres que cuidan su imagen de los que no lo hacen, relacionándolo con la orientación sexual, algo que no tiene sentido alguno, ¿Dónde se han visto organizaciones metrosexuales accionando para desplazar al macho de barrio? ¿Creerá el Coco que los hombres que cuidan su apariencia piensan un segundo en boicotear a los machotes? No se si creerlo conspireta o idiota, pero me inclino por la segunda.

En "El blog del Ángel" un sitio dedicado a Alejandro Dolina, se puede encontrar un afiche del espéctaculo que reza "Si comés sushi te morís". Pobre tipo.


Afiche y Coco Silly con muchas banderitas argentinas (Cuánta vergüenza ajena)

En el mismo sitio una entrevista especialista en macho argento:

"No paro de insultar un minuto sobre el escenario"

Buenísimo, debe ser super entretenido el espéctaculo. Aclaremos que la entrada sale setenta pesos. O sea: hay gente capaz de pagar setenta pesos para escuchar a un imbécil putear. Increíble.

"El espectáculo es bastante autorreferencial, porque hablamos de los códigos, del barrio, y nos peleamos con la modernidad, con todo ese mundo mariconeado" Protesta el rústico y retrógrado Silly.

Más adelante afirma:

"Alguien se puede confundir y pensar que somos homofóbicos o machistas, y nada que ver (...)"

Nahhhh, nada que ver ¿A quién se le podría ocurrir? ¬¬

"(...) Porque todo esto es desde el humor: si se hace un análisis real, esto no es una bajada de línea. Es sólo un gran chiste".

¿En qué quedamos, es autorreferencial o es un chiste? ¿Qué se puede esperar de alguien que no mantiene una coherencia interna más de dos frases seguidas? Ahora resulta que hacer un chiste que degrada a los homosexuales no es homofobia: déjense de joder. Vayan a hacerle un chiste sobre desaparecidos a una madre de plaza de mayo, o un chiste de judíos a familiares de las víctimas del holocausto a ver si le causa gracia o no le ofende. Manga de infranormales.

Pero sus desvaríos homofóbicos van más allá del teatro, la radio y la tele: ahora también hay un libro con la misma temática y el mismo nombre. Cualquier persona puede llevarse a su casa las mismas pelotudeces que el tipo repite frente a diversos micrófonos, por la suma de cuarenta y cinco pesos. Sin comentarios.

Por último dejo una interesante crítica a la obra del Coco Silly por Guadalupe Treibel de Página 12.

Y desde aquí lanzo la campaña Por la desaparición del Coco Silly. Y para eso les pido que bloqueen en el msn a todos aquellos que usen una frase de este tipo como nick. Que eliminen de sus amigos de Facebook a aquellos que publiquen las máximas del macho argentino, que dejen de hablarle al flaco de la oficina que escucha el programa de radio dónde participa Silly, y no le presten más apuntes al compañero de facultad que repite sus chiste en los recreos.
Hagámosle entre todxs un bien a la humanidad.

miércoles 1 de julio de 2009

El papel del padre en el nacimiento de su hijo: Como enseñarle a lavarse las manos en forma de consejos útiles.

De vez en cuando me meto en una página rosa llamada "En femenino" y como es de suponer, trata varios temas "femeninos" es decir: moda, belleza, pareja, bebés, cocina. No señora, nada de juegos de video, ni de política internacional, ni últimos avances tecnológicos, que eso a nosotras no nos gusta.
Sin embargo cada tanto me puede el morbo y entro a fisgonear ese mundo cándido con florcitas. Hoy encontré una nota titulada "Nacimiento: el papel del padre" y contra mi intuición (¿femenina?) que gritaba: "¡No por dios, no hagas click ahi!" encontré algunos consejos para las futuras mamás que paso a comentar.

En la actualidad la presencia del padre en el parto es la norma general… pero no siempre le es fácil.

No claro, sacar fotos o filmar mientras la mina puja expulsando por su vagina una especie de alien pastoso de 3 kilos y medio, previa episiotomía, enemas y exploraciones médicas, con sus genitales a la vista de todos, es dificilísimo. Ni se imaginan. Y cuando le toca cortar el cordón umbilical? Fuaaa, ¡hay que ser valiente!

[La mujer] Tiene nueve meses para pasar al estado de madre, superando momentos difíciles (nauseas, cansancio y a veces problemas médicos). Para los hombres es diferente. El padre queda, al margen de su grado de implicación, fuera del proceso (...)
Es muy importante que la madre sea consciente de ello. Depende de ella que el padre se sienta más involucrado en el embarazo, hablándole del bebé y sobre todo pidiéndole que esté presente durante las ecografías, las pruebas médicas.

O sea: encima del embarazo, con todo lo que eso implica, depende de la mina que el padre se sienta involucrado. Ella tiene que pedirle (Si! dice pedirle!) que la acompañe a las pruebas. ¡Es el colmo de la comodidad! ¿A quién se le ocurre que la mina tiene que hacer de terapeuta para que el padre se sienta implicado? ¿No tiene bastante con las nauseas, el cansancio, las várices, las estrías, las manchas, la retención de líquidos, sino que también tiene que apapachar al padre que no sabe como involucrarse? No jodan. El padre TIENE que involucrarse, es SU deber, su responsabilidad. No se compró un perrito, está esperando un hijo.

La mujer ya no es sólo amante. Para muchos hombres esta modificación es seguramente la más difícil de integrar. Sin embargo es indispensable. Se trata de una realidad. La relación amorosa exclusiva y erótica continúa existiendo pero acompañada de una nueva imagen: la amante se convierte en madre.

Ah si señor: su mujer ya no es solo amante. Ahora es amante y madre. Es mas o menos como una muñeca inflable, pero con una incubadora incorporada, que bueno ¿no? Muy útil.

En cuanto a la cuestión de la presencia del padre durante el parto, no resulta tan sencillo como parece (...) Si no se siente preparado no hay que forzarlo a que asista.

De nuevo, la mina tiene 9 meses de cargar con el embarazo, llega a reventar a la sala de partos, y el señor le dice "hay no, me da cosita, no entro" Y no hay que forzarlo. Señor: a su mujer también le da cosita, y también miedo, angustia, dolor, etc, parir a SU hijo. Haga el mínimo esfuerzo de entrar a la sala de partos si su mujer se lo pide, comparado con lo otro es un minúsculo sacrificio.

Hacerle culpabilizar porque se niega a asistir no sólo no sirve de nada sino que provocaría sin duda un malestar, un bloqueo, un resentimiento que puede ser nefasto para la relación familiar.

Si claro, ver un parto puede ser nefasto. Todo el texto asume que la mujer esta preparada para el parto si o si, el hombre puede no estarlo, todo bien si se impresiona, siempre puede esperar afuera. Y más adelante si se le complica cuidar al pibe todo bien, puede mirar de afuera. Total la madre ya viene con el driver "instinto maternal" cargado. De última es más cómodo, si el pibe sale rebelde la culpa es de la madre. No, posta, tener un hijo es muy dificil, mejor que lo cuide la mamá (?)

La presencia paterna en el nacimiento del bebé tiene que partir de una iniciativa voluntaria, bien pensada, aceptada y deseada. Debe ser el resultado de una reflexión madura.

¿Que parte de "a la mina no le queda otra que parir" no se entiende? Que se ponga las pilas, loco.

Si a pesar de todo el padre se niega a asistir al parto, no hay que preocuparse. El sentimiento paterno se construye a lo largo del tiempo.

¿Unos 18 años estará bien? Paren, ¿Cómo que "a lo largo del tiempo"? Tuvo un hijo, que se haga cargo. El pibe esta acá, ahora, y llora porque se cagó, tiene hambre, o tiene gases, no podemos esperar que el señor se sienta padre, porque sino con ese criterio también esperemos que la mujer se sienta madre, y al pibe que lo cuide cadorna. ¿O acaso creen que la mina termina de parir y ya es la mejor madre del mundo?
Cualquier sentimiento se construye a lo largo del tiempo, pero si empezamos a justificar con eso la falta de iniciativa, se va todo al carajo.

La madre debe dejarle su papel de padre, dejar que se ocupe del bebé, de no querer hacer todo « en su lugar » con el pretexto que no se ocupa del niño « como debe »

Aclaremos algo, una cosa es equivocarse al aprender, otra cosa es ponerle el pañal al revés, inundar la casa en un intento de baño, o darle la leche hirviendo. No es tan difícil hacer las cosas bien, sin embargo hay muchos casos de tipos que hacen las cosas deliberadamente mal para quedar en el papel "no le sale, pero lo intentó". En esos casos a la madre no le queda otra que hacerse cargo de todo. Y tiene que aprender rápido, estamos hablando de un hijo, no de una planta que si se te seca vas y comprás otra.
Por otra parte, algunos padres ayudan con el cuidado del bebé, pero tienen nula proactividad. Significa que la madre tiene que indicarle todo: si el bebé tiene hambre para que le dé de comer, si el bebé se cagó para que lo cambie, si tiene fiebre para que lo lleve al médico, etc. No es asi: los padres tienen que ser proactivos en el cuidado de los hijos, es su responsabilidad, su obligación, no solamente un derecho, como intentan ponerlo en estos consejos inútiles. No es que la madre "debe dejarle lugar al padre", es el padre el que tiene que involucrarse desde el principio, tener iniciativa, hacer cosas por cuenta propia, y no porque la mamá se lo pide.
Imaginen un profesional que es contratado en una empresa de primera línea: si espera que el jefe le diga a cada rato que tiene que hacer, y encima el empleado se manda una cagada tras otra, a la semana lo echan. Si un hombre está bien capacitado para trabajar y no cae es ese patético ejemplo ¿Por qué no va a estar preparado para cuidar un bebé?

Después de esto siento la necesidad de aclarar que no odio los hombres, no tengo un trauma con ellos, ni pienso que las mujeres seamos superiores por poder embarazarnos, cosas que se pueden suponer al leer lo anterior. Me molesta la cantidad de ideas retrógradas que guardan estas páginas dirigidas a mujeres, las ideas equivocadas que transmiten, como machacan el modelo madre-padre (sin contemplar otros, como parejas homosexuales) en el cual la mujer es responsable de todo, y el hombre un espectador que si puede se involucra y sino se lo comprende e incentiva porque es bueno que ejerza su paternidad. Te dicen: para la mujer la maternidad es un derecho, si. Pero más que nada es una obligación, un deber, una responsabilidad. Para el hombre la paternidad es un derecho, algo que hace porque es bueno para si mismo y como agregado es bueno para el bebé. Y no me digan que eso es algo natural...

lunes 25 de mayo de 2009

25 de Mayo

Viendo las noticias de algunos diarios en internet me encontré una que hablaba de la supuesta polémica en torno a la versión en ritmo de cumbia del himno a Sarmiento interpretada por Pablo Lescano, el cantante de Damas Gratis. Más allá de haber comentarios conformes y otros indignados, confirmé que las fechas patrias, asi como las canciones y los símbolos patrios me importan muy poco. Las banderas, las escarapelas y el himno siempre fueron formas de dividir a los pueblos. No puedo evitar relacionar el patriotismo con la xenofobia, con ese nacionalismo recalcitrante que va los domingos a la iglesia y los lunes pide que deporten a los inmigrantes de países limítrofes "porque les sacan el trabajo a los argentinos" como si nacer detrás de una línea arbitraria y bajo otra bandera nos hiciera menos personas.

El patriotismo no es solo querer a la patria, también es creerla superior a las demás, repetarla por sobre las demás, y creer que los derechos de los argentinos sobre suelo argentino vale más que los derechos de los bolivianos, paraguayos, chilenos, peruanos, uruguayos, etc. No es raro que los más patriotas sean los que en las cenas familiares se quejen de la atención gratuita a extranjeros en hospitales argentinos, o se indignen porque el hijo del albañil que le construyó la casa estudie en la misma escuela pública que sus hijos.

Habrá quienes argumenten que los símbolos son necesarios para construir una identidad nacional. Sí, esa que se nutrió de la sangre de los más débiles y exterminó a los verdaderos dueños del territorio que ocupamos hoy. No gracias, ¿Para que quiero yo algo que me una con quienes siguen pidiendo soberanía sobre las Malvinas y gritan alienados los goles de la selección argentina a los ingleses? Todo eso me parece un jueguito perverso para ver "quién la tiene más grande".

Que el himno a Sarmiento lo cante Lescano o el coro del teatro Colón es lo mismo, no jodan.

viernes 15 de mayo de 2009

El cura y las revistas

En Rosario, un sacerdote pidió que cubran las tapas de revistas que muestren mujeres semi desnudas y en poses provocativas a los responsables de un kiosco cercano a la parroquia Nuestra Señora del Carmen. Al parecer el cura había recibido numerosas quejas de los feligreses, indignados porque los niños que asisten a catequesis al pasar por ahi tienen que ver esas imágenes.

"Tenemos una convivencia muy buena con el kiosco de revistas, permitimos que haya una exposición de revistas y nunca hubo problemas. También con otro de Roca y Pellegrini, a quienes no le pedimos nada porque están un poco más lejos del convento"

Manifestó el párroco Luis Fernández ante los periodistas.


"Es una desición que tomamos nosotros y concuerda con la idea de muchas de las personas que pasan por aquí. Acá se da catecismo, vienen muchos chicos y no queda bien"


Señaló una de las encargadas del negocio.

Más allá de la maldita costumbre que tienen los católicos de meterse en la vida de los demás, exigir, permitir y presionar para que se hagan las cosas de acuerdo a los mandatos de su iglesia, sin importar que en Rosario (como en tántos otros lugares) existen personas con otras creencias; más allá de la pacatería del párroco y los feligreses, que intentan tapar con papelitos blancos los cuerpos de las mujeres fotografiadas como tapan a sus curas violadores, es indignante que la solución pase por ocultar la realidad y no por atacar la problemática de fondo: la objetivización de la mujer como parte de la cultura machista y patriarcal.
Diariamente y en todos los ámbitos somos despojadas de nuestra personalidad e individualidad para convertirnos en objetos de recreo o deleite del hombre heterosexual. Un cuerpo a ser comprado por el hombre heterosexual, sea literal o virtualmente. Es un fenómeno que abarca desde los tipos que miran (partes de) mujeres en la calle, piropean, manosean mujeres en el transporte público, pagan prostitutas, violan, o compran revistas con desnudos femeninos, etc. La penalización del aborto es otra cara de la misma problemática (la mujer como incubadora con patas), al igual que los ideales imposibles de belleza que se imponen sobre adolescentes y mujeres maduras.

Si embargo nadie toma en cuenta esto, las mujeres-objeto molestan a los cristianos (los mismos que objetivizan de una u otra forma), y "no quedan bien" para la vendedora del kiosco, entonces lo solucionan simplemente poniendo un papelito sobre las partes pudorosas, y que el mundo siga girando, total los niños "están protegidos" (¡que ingénuidad!) y los feligreses están libres de tentaciones que los empujen al pecado de la carne.

Ya lo dijo San Agustín:

"Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones"


lunes 20 de abril de 2009

Comentarista de espectáculos y jueza moral

Cuánta suerte tenemos quienes miramos "El noticiero del trece" que se emite todos los mediodías por el canal que su nombre indica. Gracias a su comentarista de espectáculos, la señora Catalina Dlugi, podemos estar al tanto de todas las novedades del mundo de la farándula, y contar al mismo tiempo con una guia moral y espiritual.

Hoy una de las "noticias" presentadas por esta señora, daba cuenta de la aparente puesta en venta de la niña protagonista de la película "Slumdog Millionaire" (Rubina Ali, de 9 años) por parte de su padre. Al parecer dos periodistas británicos de News of the World, camara oculta de por medio, se hicieron pasar por un adinerado matrimonio de Dubai, y tentaron al padre con la suma de 220.000 euros a cambio de adoptar a la nena. Según la nota, el hombre, que tiene tres hijos más con los cuales vive junto a su mujer en un tugurio de Bombay, y gana apenas 2 o 3 libras al día, aceptó el trato.

La señora Dlugi, dueña por lo visto de altísimos valores morales, tildó al padre de "ambicioso", lamentó profunda y afectadamente el hecho, y manifestó "no comprender" lo que lleva a semejante actitud. Claro, es muy facil señalar con dedo acusador a un hombre que vive en la más espantosa miseria, un hombre que ha manifestado dormir en el suelo, y pretendía con el dinero darle un mejor pasar a sus otros hijos, y por qué no también a la nena que daba en adopción.
Es muy fácil hacer como Catalina Dlugi: sentarse detrás de un escritorio frente a una cámara y juzgar a una persona que vive en la pobreza, cuando al llegar a casa se tiene comida caliente y una cama mullida, cuando se le puede dar educación y un buen pasar a los hijos sin necesidad de "vender" uno de ellos.

Digo yo, ¿Nadie cuestionó la actitud de los periodistas que disfrazados y con una cámara oculta fueron a tentar al hombre con semejante suma de dinero? (suma a la que jamás ese padre iba a llegar trabajando por 2 o 3 libras diarias). Esos "periodistas", y qué grande les queda la palabra, se aprovecharon de la miseria para armar una nota extremadamente amarillista y muy lucrativa con la cual entretener a la pujante sociedad inglesa. Ellos no lo hicieron por necesidad, pero nadie los acusa.

Lamento la situación de esa nena, y entiendo que no se puede esperar mucho de un noticiero televisivo. Pero dárselas de moral y culturalmente superiores como para defenestrar a una persona menos afortunada, ya es mucho.

jueves 15 de enero de 2009

Qué noche Bariloche!

Odio la frase "Qué noche Bariloche!" que titula todos los álbumes de fotos pedorras en las cuales la gente intenta demostrar lo bien que la pasan entre bebidas de diferentes tipos y colores. Si los Emos intentan deliberadamente mostrar su tristeza, esta clase de personas intentan deliberadamente mostrar felicidad y los excesos mediocres a los cuales se entregan, por ejemplo, emborracharse con fernet-cola.
Basta, son patéticos, sus fiestas no son divertidas, ni siquiera ustedes se divierten por mucho que intenten convencerse de ello. Y eso queda demostrado por la imperiosa necesidad de sacarse fotos que tienen. Si la pasaran bien no tendrían tiempo de posar una y otra vez para las cámaras con un vaso en la mano.
Haganle un favor a la vida y dejen para el ámbito privado las fotos de su barato snobismo postmoderno. La proxima vez que quieran mostrarse divertidos y transgresores organicen una orgía interracial, saquen muchas fotos y ahi si, ponganlas en internet a la vista de todos.

sábado 22 de noviembre de 2008

.:De piropos y pequeñas victorias cotidianas:.

* En el centro comercial, un hombre de unos cincuenta años para frente a una adolescente que caminaba mirando las vidrieras, y sin ningún pudor le afirma:
- ¡Pero que lindas tetas! Acto seguido sigue su camino y la chica, sin siquiera mirarle la cara, comienza a caminar más rápido aturdida por el comentario.

* Una joven camina por una calle poco transitada del barrio. Ha comenzado a oscurecer, y la soledad del lugar la inquieta. Desde muy pequeña le enseñaron que debe cuidarse, una mujer no debería andar sola a la calle... La muchacha acelera el paso, y mira para atrás de vez en cuando, disimuladamente. Llegando a una esquina, un grupo de al menos ocho hombres charlan animadamente. Ya es tarde para cruzar de vereda, traga saliva y aumenta la velocidad. Al pasar frente al grupo, se escuchan silbidos y comentarios insinuantes entre risas cómplices. A pesar de esto la joven se siente aliviada, podría haber sido peor.

* Una mañana, una adolescente vuelve del colegio a su casa. Un hombre de unos setenta años se detiene al verla pasar, observándola de arriba a abajo. Ella no pregunta, la situación se sobreentiende.

* Una tarde de calor agobiante de verano, una mujer camina por la calle con ropa liviana y pollera corta. En cinco cuadras, no menos de cuatro autos le tocan bocina, o le hacen señas de luces. Un muchacho con su torso desnudo y remera al hombro pasa por su lado emitiendo gemidos y pronunciando palabras ininteligibles. Ella no contesta y sigue caminando, molesta.

* Otra tarde de verano, una mujer va comiendo un helado de palito mientras camina hasta su casa. Al verla, los albañiles de una obra comienzan a emitir gemidos y llamarla mamita. Uno de ellos la invita a probar parte de su cuerpo. La mujer rie, sintiendose culpable por chupar tranquilamente un helado en la calle.

* Una joven espera el colectivo en una parada barrial. Entonces se acerca un muchacho que suele vender bolígrafos en el transporte. Éste la saluda y comienza a decirle lo bella que es, adjetivandola de mamita otra vez. Ella tartamudea sorprendida, tratando de contestarle de alguna manera, pero finalmente toma el colectivo y deja pasar la situación.

* Una estudiante ingresando a la facultad, ve a dos muchachos charlando sentados afuera, en unos bancos. Cuando pasa frente a ellos, ambos se callan y la observan, y al alejarse un poco éstos comienzan a comentar entre gemidos y risas. Algo ofuscada, la joven sigue caminando. Sabía que iba a pasar por esa situación apenas los vió.

* Una adolescente cruza la avenida. Desde un auto que doblaba justo detrás de ella, se escucha:
- Que perra que sos!
Incapaz de contestar, dado que el auto se había ido, la joven sigue caminando.

Ejemplos como estos, miles. Perra, puta, yegua, mamita, bombón, bebé, linda... Siempre es un hombre gritandole a una mujer, siempre es el macho marcando territorio, haciendo suya esa mujer que convierten en objeto.
Y no faltará el distraído que diga que es una gracia, un piropo, una alabanza, o un reconocimiento a la belleza maternal femenina. Gente, esto no es cortesía, esto es objetizar a la mujer. Los hombres que hacen esto tienen incorporado que todas las mujeres están a su disposición, que las mujeres se visten de tal o cual manera para provocarlo a él y a todos los miembros de su grupo privilegiado, y para recibir esas palabras.
Esos hombres creen que la mujer debe sentirse agradecida y reconfortada en su ego, solo por contar con la mirada masculina, y las palabras que tan generosamente ellos nos regalan.
Y si una demuestra disgusto hacia estos comentarios, esta clara la situación: somos histéricas, mal atendidas, o feas resentidas porque nadie nos piropea.

Lo grave de este asunto es que se fomenta la idea de que la calle es de los hombres. La mujer callejera es la que no se comporta como la sociedad le indica. Desde muy pequeñas se nos enseña que no debemos andar solas por la calle de noche, ni se nos ocurra vestir de manera provocativa, no vaya a ser que generemos en algún tipo el deseo irreprimible de atacarnos sexualmente. Y esto estará justificado por el ¿viste como iba vestida? porque claro, la culpa de la violación no es del violador, sino de la violada. No lo digo yo, lo dicen muchísimos jueces.
De esta forma, aprendemos que es nuestra responsabilidad cuidarnos de no ser violada. No se les enseña a los hombres que no deben violar, ni piropear, ni objetizar.

¡Si seré exagerada! ¿Como se me ocurre relacionar las violaciones con los piropos callejeros?
Pero lo cierto es que violaciones y piropos son distintas expresiones de la misma problemática: la mujer como objeto libre de ser tomado por el hombre para su recreo, actitud fomentada desde las publicidades, las instituciones y sobre todo en la infancia y adolescencia: es una gracia y está muy bien visto que el joven aprendiz de machito mire a las mujeres y comente lo bien que se ven, no vaya a ser que el nene salga gay. - No vaya a ser que los pibes piensen que soy puto.

Y por supuesto, en las chicas se cultiva la coquetería y el pudor como exponente máximo de la femineidad. La coquetería para gustar a los hombres (no vaya a ser que la nena salga lesbiana), y el pudor, porque ninguna señorita que se precie de tal debe dar libertad de expresión a su sexualidad. En este marco, los piropos caben para la mujer como algo que debe esperar y agradecer, pero nunca decir.

Quiero puntualizar en la contradicción de educarnos para provocar, pero culpándonos de ser agredidas sexualmente, o tratadas como objetos cuando provocamos. La contradicción de ser reprimidas sexualmente, pero convirtiendonos en objeto sexual de los demás.

No faltará (como na ha faltado) quién pronuncie la clásica respuesta: Estás exagerando, los piropos no molestan a nadie, y a la mayoría de las mujeres les gustan.
Debo decir que no conozco una sola mujer a la que realmente le gusten los piropos, y en cambio conozco varias, y he escuchado a muchas más, expresar su disgusto en una gama que va desde la molestia pasajera hasta la furia, pasando por todos los puntos intermedios. En cambio muchos tipos asumen con total impunidad que los piropos nos gustan a todas, aunque nos hagamos las duras (?). Hay que ver la capacidad de autoconvencimiento y negación que tienen esos necios.

Ahora, puedo asumir que haya alguna a la que le guste ser tratada de yegua por la calle: evidentemente el alcance del adoctrinamiento al que nos someten es muy poderoso.
Pero no porque el ego de alguna necesite de los comentarios masculinos, vamos a someter a todas al miedo de salir sola de noche, al malestar cuando se pasa frente a un grupo de hombres, a la ofensa de ser tildada de yegua, perra o puta y demás.
Y al que venga con la excusa muy pobre de la libertad de expresión, se la puede guardar bien en el fondo del bolsillo, porque me cago en la libertad de expresión que genera miedo y malestar en las personas.

* Hoy volví de la facultad en colectivo. Cuando bajé en mi parada, vi venir de frente dos hombres de unos treinta años, charlando muy animados. Me miraron, los miré, seguimos caminando. Cuando los tuve de frente comenzaron a balbucear, y uno de ellos me largó un meloso y repugnante: Hola bebé! Todavía siento placer cuando recuerdo el bien merecido ¡callate pajero! que le regalé.

Se que en muchas situaciones no lo voy a poder hacer: ni de noche, ni en una calle solitaria, porque yo no tengo el poder que les da su privilegio. Pero al menos voy sentir el gusto de dejarle el macho interior sangrando a más de uno :D